El 25 de Abril de 2011 se murió mi conejito, un Belier precioso que quería con locura, se llamaba NINU. Mi niña tenía entonces un añito. Ella dice que lo recuerda pero estoy segura que es porque desde siempre le he hablado mucho de él y le he enseñado muchas fotos y vídeos y en muchos aparecía ella.
Al principio no quería tener ningún conejo más, lo normal, pero al poco tiempo ya empecé a tener ganas, pero quería esperar a que mi pequeñina fuese un poco más grande, los conejos no son como los perros, son asustadizos y se estresan con facilidad.
Desde hace un tiempo que ella me decía que quería tener un conejito, imaginaros lo contenta que estaba yo y las ganas que tenía.
Los Reyes Magos le trajeron a mi niña un regalo que me hizo a mi casi más ilusión que a ella, por decirlo de alguna manera porque la verdad es que cuando ella vió el conejo, la cara de felicidad que puso y cómo decía que le habían traído un conejito, eso es inexplicable.
Cuando lo fuí a buscar estaba de los nervios, lo había ido a encargar hacía un mes y se me hizo eterno. Tenía un mes y medio y era precioso, la única cosa que no me hizo mucha gracia es que era casi igual que el NINU, pero es que yo tenía claro que quería la misma raza, entonces era un poco difícil que no se pareciera.
Hoy cumple tres meses y creciendo a pasos agigantados, es una lástima que crezcan tan rápido. Es monísimo.




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